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Una de las zonas de nuestro cuerpo más sensibles al paso del tiempo es, sin duda alguna, el cuello. Esa es la razón por la que cada vez más personas, llegadas a una edad, deciden someterse a distintos tratamientos de rejuvenecimiento que, en todos los casos, tienen a esta musculatura como elemento protagonista.

De entre todos ellos destaca el conocido como lifting cervical o lifting de cuello. Una intervención quirúrgica que tiene como objetivo eliminar las arrugas y retirar el exceso de piel acumulada con el paso de los años ofreciendo, cuando se lleva a cabo por un especialista, resultados exitosos en un 100% de los casos.

Si bien no hay una edad mínima para someterse a esta operación, lo cierto es que la mayor parte de los pacientes que acuden a las clínicas de cirugía estética en busca de un lifting cervical lo hacen superados los 40 años. Momento en el que la flacidez acaba por provocar un descolgamiento de la piel situada en la zona vertical en busca de recuperar una piel tersa que ofrezca una imagen rejuvenecida y mucho más estética de una parte especialmente visible.

El lifting cervical, que se puede realizar bajo anestesia local o general dependiendo del trabajo a realizar o si se combina con otras intervenciones, se lleva a cabo realizando una mínima incisión en la zona de la nuca -concretamente en la parte que brota la primera línea de cabello- y otra pequeña incisión detrás de las orejas. Es entonces cuando el doctor separa la piel, la estila y elimina los excedentes consiguiendo eliminar las arrugas por completo.

Cómo es un lifting de cuello: así es la operación

Los pacientes que se decantan por someterse a una intervención de lifting cervical deben prepararse para la intervención dejando el tabaco desde un mes y medio antes de la operación. Momento en el que también deberán empezar a dejar el alcohol y la ingesta de productos especialmente grasos. Es posible que unos días antes de la operación se les administre algún tipo de medicación preparatoria.

Una vez finalizada la operación, que apenas dura un par de horas aproximadamente, es posible que el paciente sienta una pequeña inflamación en la zona intervenida, así como posibles edemas que se revisarán y tratarán sin mayores complicaciones en consulta. Durante los primeros días, eso sí, se le conminará a dormir con la cabeza elevada y, tras la primera revisión, se le colocará un vendaje que, tras un día colocado, será sustituido por una banda que portará en el cuello durante alrededor de 15 días.

En cuanto a cuándo se aprecian los resultados definitivos, esto depende enormemente de cada sujeto y de la complejidad de la intervención. No obstante, se suele decir que estos se empiezan a apreciar a partir de los 3 meses siendo en todos los casos definitivos al medio año de la intervención. Si esta la lleva a cabo un especialista como los que forman parte del equipo de Cehri, los resultados estarán garantizados y además serán de por vida.

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