jamon salud El producto alimenticio por excelencia de la gastronomía española, el jamón, no sólo es una delicia en el paladar, sino que son cada vez más los estudios que revelan que su consumo regular tiene una serie de consecuencias beneficiosas para la salud de los que lo disfrutan.

Lejos, muy lejos, quedan ya aquellos prejuicios y mala prensa que se le trató de colocar por parte de otros sectores alimenticios y que ya han sido calificados por los médicos endrocrinos como ‘falsos mitos’ ya que ha quedado patente que el consumo regular de jamón ni engorda, ni eleva los triglicéridos ni tampoco la tensión arterial.

Dado que cada vez es más amplia esta lista de beneficios a varios niveles que produce el consumo de jamón en nuestro organismo, vamos a hacer un repaso por algunos de los más importantes.

El primero de todos es el gran aporte vitamínico que se devenga del consumo de jamón. Con una gran presencia de vitaminas del grupo B, es la B6 la que mayor presencia tiene en el jamón, siendo esta imprescindible para mantener una dieta cardiosaludable. Tampoco faltan de la B1 y la B12.

Si la vitamina B tiene beneficios para el sistema nervioso y el cerebro, la vitamina E, también emanada del jamón, nos ayuda a fortalecer los huesos y los cartílagos.

En esta misma senda, en cada corte de jamón encontramos una gran variedad de minerales necesarios en nuestro día a día como lo son el hierro, el fósforo, selenio, magnesio o el cinc y que también tienen una presencia importante en este producto y que ayudan a contener el envejecimiento celular.

Además, la presencia de sodio ayuda a rebajar la tensión arterial, siendo este uno de los últimos descubrimientos en relación al consumo de jamón.

Qué decir de las proteínas, siendo el jamón una fuente ingente de este tipo, además de hidratos de carbono, que hacen las veces de la gasolina del cuerpo y que deben suponer una parte importante de la ingesta diaria de cualquier persona.

En relación a los ácidos grasos, el jamón posee un alto porcentaje de los insaturados, lo que ayuda a fortalecer el corazón, así como una serie de grasas calificadas como saludables y que son absolutamente imprescindibles en la dieta de todo ser humano.

Cabe destacar que, esta serie de beneficios que se derivan del consumo habitual de una ración de jamón de en torno a los cien gramos, se multiplican cuando hablamos de las piezas más nobles de este producto como son las de jamón ibérico y muy especialmente en las del jamón ibérico de bellota, cuyos beneficios cardiovasculares, además de la mayor presencia de polifenoles, que actúan como antioxidantes y antiinflamatorios en el capítulo vascular hablan por sí solos de la importancia de incluir el jamón en la dieta.

Parece que los próximos estudios en relación al jamón están relacionados a conocer de manera minuciosa cuáles son los efectos del consumo diario de este producto en aquellas personas con alguna disfunción cardiovascular. Pronto sabremos más.

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