Una de las enfermedades más comunes que afectan a las vías respiratorias es la faringolaringitis, una inflamación de la faringe y la laringe de manera simultanea que puede estar provocada, o bien por una presencia bacteriana, o bien por la infección de un virus.

faringolaringitisEn ambos casos los síntomas que la faringolaringitis presenta son los mismos. Hablamos pues de un dolor intenso en la zona media de la garganta que se acentúa con la ingesta, la aparición de febrícula, tos constante, afonía o disfonía y, en los casos en los que la afectación es de una intensidad mayor, la presencia de ganglios en la zona del cuello. Cabe recordar que si esta no se detecta y trata a tiempo puede desembocar en una enfermedad respiratoria de mayor gravedad.

Aunque no hay una época del año en la que se produzcan más diagnósticos de faringolaringitis, sí es cierto que las épocas entre estaciones, cuando pasamos del calor al frío y viceversa es cuando más casos de esta enfermedad se detectan. No obstante, cabe recordar que no se trata de ninguna enfermedad grave ni que desemboque en otras patologías, salvo en los casos más adversos.

Para saber si estamos ante un cuadro de faringolaringitis o de alguna otra patología relacionada con las vías respiratorias nos someteremos a un examen médico que consistirá en la introducción de una pequeña pala de madera con la que, una vez abierta la boca, desplazará la lengua hacia abajo para poder observar, ayudado de una luz, cuál es el estado de nuestras vías respiratorias altas y cuáles son las zonas afectadas y que están provocando las molestias y dolores descritos anteriormente.

En este sentido, cuando estamos ante una faringolaringitis provocada por la presencia de un virus en la zona de la faringe o la laringe tanto la sintomatología como la duración de estas molestias persistentes en la garganta serán las mismas, no extendiéndose más allá de siete días, el periodo estimado para la curación de la faringolaringitis aguda.

En lo que se refiere al tratamiento, en muchos casos no es necesaria la intervención de fármacos, si bien sí que lo es en otros casos, como cuando los pacientes presentan un cuadro de fiebre, requiriéndose el uso de medicamentos para rebajar la temperatura. En el caso de que la fase de desarrollo de la enfermedad haya pasado a aguda también es posible incorporar vapores que ayuden al paciente a rebajar las dolencias que le asaltan.

En cambio, en el caso de que la faringolaringitis sea como consecuencia de la presencia de bacterias en nuestras vías respiratorias altas, será necesario recurrir a antibióticos durante varios días y tres veces cada jornada que, unidos al reposo, serán determinantes para conseguir combatir a las bacterias presentes en nuestra laringe y faringe.

Como si el médico nos ha diagnosticado faringolaringitis no vamos a tener más remedio que pasar cuatro o cinco días en reposo y realizando aquello que nos haya prescrito el especialista médico, para que estos pasen de la mejor manera posible los profesionales de la medicina recomiendan seguir una serie de aputas destinadas a atenuar los síntomas de esta enfermedad.

-Aunque nuestro cuerpo nos incite a toser y deseemos carraspear, deberemos evitar incurrir en estos gestos todo lo que sea posible, ya que su repetición genera más dolor en la garganta.

-Hablar poco y en voz baja. Siempre que podamos evitarlo, durante estos días de fase aguda de la faringolaringitis deberemos evitar grandes discursos y mantener un tono bajo y relajado, así como conversar en lugares en los que el ruido nos obligue a elevar la voz. Nada de cantar tampoco.

-Para aquellos más deportistas, y que no puedan evitar la tentación de salir a hacer deporte, deberemos cubrir nuestra garganta en invierno e hidratarnos correctamente en verano, sobre todo si la actividad física la realizamos al aire libre.

-Otros esfuerzos que no ayudan son los que están relacionados con nuestras mandíbulas. Presionar los dientes o tensionar toda esta zona son esfuerzos que no contribuyen a rebajar los síntomas de dolor que nos afectan.

-Vida sana. Aunque sea por unos días, los consumidores de bebidas alcohólicas o de tabaco deberán abandonar estos hábitos para acelerar la recuperación y no incrementar la sensación de dolor en las zonas de la faringe y la laringe.

-En la mesa es recomendable acudir a alimentos como la fruta o la verdura y evitar productos fuertes o picantes que sólo agravarán nuestra sensación de dolor en la zona de la garganta.

Así pues, en resumen, deberemos evitar hablar y llevar a cabo una vida lo más sana posible durante los días en los que el dolor y el malestar sean más evidentes.

Además de estos consejos, en cuanto a qué tipo de acciones nos pueden ayudar a evitar la aparición de la faringolaringitis, algunas de las recomendaciones médicas pasan por estar especialmente alerta en los cambios de estación, que es cuando se registran los mayores cambios de temperatura, especialmente cuando cambiamos de ambiente entrando en interiores en los que la temperatura poco o nada tienen que ver con la que encontramos fuera.

Portar distintas capas de ropa con nosotros para poner o quitar en función de si nos encontramos con ambientes más fríos o cálidos, no exponernos después de la actividad física durante mucho tiempo con la ropa mojada de sudor y cubrir bien las zonas más cálidas de nuestro cuerpo nos ayudarán a evitar la aparición de los síntomas de la faringolaringitis.

Si el médico diagnostica que es un virus el causante de nuestra faringolaringitis, además, deberemos extremar las precauciones con terceros, no acercándonos demasiado a otros no enfermos y no compartiendo ningún alimento o producto utilizando herramientas que pongan en contacto sustancias orgánicas.

Antes de finalizar, remarcar algunos puntos como son el hecho de que cuando hablamos de faringolaringitis no estamos hablando de ninguna enfermedad grave, siendo su no tratamiento la única vía para que pueda desembocar en una complicación mayor. Que no suele estar presente en nuestro organismo más allá de una semana y que existen distintas pautas para, los días que vamos a sufrirla, no sufrir grandes molestias, así como distintas acciones que nos ayudan a prevenirla o propagarla.

Para más información sobre esta enfermedad común les recomendamos acudan a su centro médico más cercano y consulten con los especialistas cualquier duda relacionada con la faringolaringitis.

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