La caída de cabello se multiplica durante el otoño

Si hay una época especialmente delicada para las personas que padecen alopecia o que tienen tendencia a atravesar por ciclos de pérdida de cabello, esa es, sin duda alguna, el otoño.

El final del verano, la caída paulatina de las temperaturas y la disminución de la humedad tienen consecuencias en nuestro sistema hormonal que suelen dejarse notar en algunas personas a través de distintas molestias de tipo óseo, y también a través de la pérdida de cabello.

Este último tema es el que nos interesa y vamos a analiza en este post después de que el Instituto de Dermatología Integral haya revelado que el número de consultas médicas relacionadas con la caída del pelo a los dermatólogos aumenta durante el otoño en un 30 por ciento.

La razón de esta ‘crisis capilar’ tiene una explicación médica que los dermatólogos han catalogado como efluvio telógeno que provoca que, cada año por estas fechas, sean muchas las personas que ven cómo su cabello empieza a caerse a un ritmo, en muchos casos alarmante.

No obstante, no hay nada que preocuparse si esta caída otoñal no está relacionada con la alopecia, sino con el efluvio telógeno, ya que este actúa como una reacción corporal a los cambios indicados en los primeros párrafos, volviendo a recuperarse el cabello una vez superados los primeros meses tras la época estival.

Según los médicos especialistas, el efluvio telógeno no es otra cosa que el inicio de una fase de caída de los folículos pilosos que se produce habitualmente durante el otoño y que se prolonga entre dos y cuatro meses hasta que estos vuelven a iniciar su fase de crecimiento para recuperar el volumen anterior a la llegada de estos meses como en los que ahora mismo estamos.

Dicho de otra forma, esa caída de pelo, a diferencia de lo que sucede con la alopecia, sea cuales sean sus causas, no es definitiva ya que se trata de un desprendimiento folicular que deja el cuero cabelludo con un nivel de cabellos mucho menor al habitual, pero tan sólo de manera temporal, sin que la presencia de efluvio telógeno vaya a tener consecuencias en la pérdida de pelo final una vez superado este proceso relacionado con la piel.

¿Cuántos pelos perdemos cada día?

Así pues, si la media de caída diaria oscila entre los cien y los ciento cincuenta cabellos, que son repuestos por los nuevos folículos pilosos que empujan a los viejos cuando estos han alcanzado una determinada longitud, esta renovación se hace a un ritmo notablemente mayor… y lo que provoca las temidas calvas, a una velocidad mucho menor de lo que sucede en otras estaciones.

Sea como fuere, si vemos que pasados esos máximo cuatro meses el número de folículos no se recupera, será el momento de visitar a nuestro dermatólogo para analizar nuestro caso y poner cuanto antes todo los remedios posibles para frenar la caída de cabello. Ante la duda, ni lo piensen, acérquense a su centro médico cercano y pónganse en manso de especialistas.

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