Cómo saber si la caída de pelo que sufro es grave o no

De media perdemos más de un centenar de cabellos cada día pudiendo llegar hasta los 150 en muchas personas. Algo que se hace evidente en la ducha o cuando nos cepillamos el pelo y que es mucho más visible en el caso de las mujeres o los hombres con el pelo largo.

Cabe recordar que este número de pelos que caen se incrementa de manera visible durante el otoño, llegándonos a hacer muchos la pregunta de si el nivel de caída de pelo que sufro es normal o si es suficientemente grave como visitar un especialista.

Una respuesta que no es fácil de dar a simple vista, si bien existen una serie de avisos que debemos tener en cuenta y que nos alertan de un posible caso de alopecia. En este sentido hay que destacar que cuando estamos en la ducha o nos cepillamos caen más pelos que de normal, por lo que si la caída en lugar de ser regular afecta únicamente a estas dos acciones no será tan preocupante.

De la misma manera hay que ver si la caída del cabello se prolonga en el tiempo, y más allá del otoño, o si remite en número y grado poco a poco, teniendo cuidados especiales en los cepillados haciéndolos más suaves y terminando las duchas con un masaje con agua fría.

Huelga decir que situaciones de alto estrés o tras un embarazo aumentan las opciones de que se debilite nuestro cuero cabelludo y se aumente la caída como consecuencia de una disminución de los niveles de estrógeno, que son los que anclan cada folículo al cuero.

Uno de los síntomas que debe hacernos preocuparnos es la caída excesiva de golpe o el adelgazamiento de nuestros folículos capilares durante más de cuatro meses consecutivos. Es decir, más allá de la estacionalidad. Es entonces cuando debemos ir de inmediato a un dermatólogo.

También deben llevarnos a visitar al especialista otros síntomas como la caída acompañada de pérdida de folículos capilares en las cejas o las pestañas, la aparición de calvas evidentes a la vista, el picor en distintas zonas del cuero cabelludo, de rojeces o inflamaciones en el cuero así como las cicatrices o similares en las zonas de caída.

En el capítulo de prevención, la mayoría de dermatólogos aseguran que, si bien el número de lavados no debe por qué afectar, sí lo hará el uso de sustancias con parabenos, amoniaco, o por supuesto de planchas y secadores que aplican un calor excesivo sobre nuestro cuero cabelludo.

Una vez se empieza a caer el pelo y se diagnostica como alopecia se debe saber que sí hay solución, especialmente si se diagnostica en una fase inicial. En función de cada caso se podrá recurrir la aplicación de plasma rico en factores de crecimiento plaquetarios, a la mesoterapia capilar o incluso a los microinjertos y también transplantes.

Por último, recordar que si bien no existen productos milagro sí que aquellos que continen minoxidil ayudan a retrasar la fase de caída y a reducir el tiempo de nacimiento de los nuevos folículos.

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